Entre stabilité et fluidité: le juge, arbitre des valeurs

Entre stabilité et fluidité: le juge, arbitre des valeurs

« Entre stabilité et fluidité : le juge, arbitre des valeurs » : texte d’allocution prononcée par Michèle Rivet, membre de la Commission, lors du 15e anniversaire de la création du Tribunal des droits de la personne au Québec, pour lequel elle assume la présidence depuis sa création.

Introduction

1. Le juge, arbitre de valeurs
1.1 D’une conception objective à une fonction interprétative
1.2 Déconstruire et reconstruire les concepts
1.3 Adapter les concepts au contexte

2. Le juge, fiduciaire du contrat social
2.1 La légitimité du pouvoir judiciaire
2.2 L’importance de l’intervention judiciaire
2.3 Le dialogue : entre rhétorique et pratique

3. Le juge, citoyen du monde
3.1 La prise en compte des valeurs internationales
3.2 La fluidité du recours aux normes internationales

Judge-events-2005

Políticas del gobierno socavan el estado de derecho

Políticas del gobierno socavan el estado de derecho

“Las políticas del Gobierno colombiano en los últimos tres años han contribuido al desmantelamiento del estado de derecho y a la consolidación de la impunidad”, dijo la Comisión Internacional de Juristas (CIJ) en un nuevo informe publicado hoy.

El informe documenta cómo la legislación, adoptada o anunciada por el Gobierno en el marco de su política de seguridad democrática, desmantela el estado de derecho, socava la independencia del poder judicial y agrava la situación de derechos humanos.

Asimismo, la CIJ deplora la adopción, en el marco del proceso de desmovilización de grupos paramilitares, de una legislación (Decreto 128 de 2003 y Ley de “Justicia y Paz”) que deja en la impunidad miles de graves crímenes cometidos por estos grupos y no garantiza el derecho de las víctimas a la justicia, la verdad y la reparación.

Desde el principio del proceso, miles de paramilitares se desmovilizaron a pesar de seguir cometiendo centenas de crímenes, tales como asesinatos y desapariciones forzadas. “Este proceso, lejos de haber sido transparente, nunca ha sido acompañado por un mecanismo de verificación efectivo. Antes que permitir superar el paramilitarismo, consolida el poder político y económico de los paramilitares.”, dijo la CIJ.

En sus recomendaciones, la CIJ llama al Gobierno colombiano a revisar su política de seguridad para que sea compatible con los principios básicos del estado de derecho y las obligaciones internacionales de Colombia y a rechazar cualquier legislación que contribuya a la impunidad. Asimismo, la organización exhorta al Gobierno a tomar medidas para el desmantelamiento efectivo de las estructuras paramilitares y para que los miembros de la Fuerza Pública implicados en actividades paramilitares, violaciones de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad y/o crímenes de guerra, sean llevados ante la justicia ordinaria.

Asimismo, la CIJ llama a la comunidad internacional a que asegure que toda estrategia de cooperación esté condicionada a que las autoridades colombianas tomen medidas efectivas contra la impunidad y que garanticen el estado de derecho.

“Dada la legislación vigente que legaliza la impunidad y la magnitud de los crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra cometidos en Colombia, la Corte Penal Internacional debería tomar cartas en el asunto.”, concluyó la CIJ.

La Tunisie et le Sommet Mondial sur la Société de l’Information: le droit à la liberté d’opinion et d’expression bafoué

La Tunisie et le Sommet Mondial sur la Société de l’Information: le droit à la liberté d’opinion et d’expression bafoué

La CIJ exprime ses graves préoccupations concernant l’absence de volonté de la part du gouvernement tunisien – hôte du Sommet Mondial sur la Société de l’Information (SMSI) en novembre 2005 – de respecter le droit à la liberté d’opinion et d’expression.

La détention arbitraire et la condamnation de l’avocat Me Mohammed Abbou pour avoir exercé ce droit constitue un paradoxe en regard des principes mêmes sur lesquels se fonde le SMSI.

Me Abbou a été condamné en avril 2005 à trois ans et demi de prison lors d’un procès inique portant sur deux chefs d’accusation. Suite à la publication d’un article en août 2004 dans lequel il comparait les conditions de détention dans les prisons tunisiennes avec celles d’Abu Ghraib en Iraq, Me Abbou a été condamné pour « publication d’écrits de nature à troubler l’ordre public » et pour « diffamation d’instances judiciaires ».

Une semaine avant le procès, il a aussi été accusé d’avoir agressé une avocate en juin 2002 – une accusation qui n’a pu être prouvée. La condamnation a été confirmée en juin 2005.

Tunisia-lack repect right-press release-2005 (Communiqué de presse complet en PDF)

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